Editorial


SE LE CAYÓ EL ACUERDO:

Si la campaña del nado sincronizado no le ha rendido buenas cuentas a Jorge Luis, sus operadores políticos no se quedan atrás. Por lo trascendido en algunos círculos políticos, los planes para asegurar su triunfo mediante una votación diferenciada se le vinieron abajo en el momento menos esperado.

Espectador como todos los colimenses de los arrebatos morenistas por la candidatura porteña, el coquimatlense aprovechó la ocasión para mover sus enlaces con la 4T e intentar la máxima de "divide y vencerás".

Para quienes entienden la política más como negocio que como servicio, lo sustancial de los procesos electorales no es en sí la renovación administrativa, sino el portafolio mediante el cual suplen la remuneración del cargo y Jorge Luis sabe mucho de eso.

No consiguió su propósito porque alguien dentro de Morena aportó la claridad que no tuvo Sergio Jiménez Bojado, y toda la operación que el panista avanzó en el proceso interno, significó una regresión ya en la etapa de la campaña constitucional. El exsenador no sólo perdió la posibilidad de apoyarse en una estructura adicional a la del PRI, ahora la confianza con sus aliados transita por un campo minado.


El punto crítico de esta tensión sucedió cuando Mely Romero programó una gira a Manzanillo para que, de viva voz, Jorge Luis expresara su apoyo en un acto público. No es casual que, posterior a ello, el legislador haya compartido en su cuenta de Facebook una reflexión sobre la soledad para insinuar su probable desprendimiento de la Alianza. Por cierto, esa controvertida publicación le mereció una avalancha de críticas por parte de los cibernautas, no tanto por el dramatismo de su frase "matona" sino porque, desde su noción de turista, supone que los manzanillenses visten con refinado lino.


NO ES MARCA, ES MOVIMIENTO:

Entrevistada para la estación del exsecretario de Administración, la candidata de Morena a la alcaldía de Manzanillo eludió bien la trampa del locutor cuando éste parafraseó a Jorge Luis Preciado respecto a la preponderancia de la "marca".

-¿Cuál marca perdón?

-Morena...

-Es que yo no conozco ninguna marca de Morena. Yo conozco un Movimiento de Regeneración Nacional del cual soy parte desde hace muchos años" .


En el fondo el comunicador pretendía llevar a Martínez a un callejón sin salida: reconocer que la aceptación ciudadana es atribuible a su partido y no a su trabajo. Admitir esa circunstancia reforzaría a su vez el cuento de que no hace campaña en las colonias por evitar los reclamos.


Restar méritos a los candidatos de Morena es parte de la narrativa con la que El Tumor colimense busca equilibrar las preferencias. Como no permeó la campaña en donde la popularidad de López Obrador bajaba mientras la de Nacho subía, optaron por modificar el discurso con algo menos descabellado. La nueva línea dicta que, en el "mano a mano", los morenistas pierden los estudios de opinión, pero el activo del partido hace la diferencia.

Aun cuando en esa lógica caben muchos candidatos de Morena, el argumento no se sostiene en el caso particular de Griselda Martínez por una razón contundente: la manzanillense logró su candidatura pese al aparato oficial. No era la favorita de la cúpula y por más encuestas que cucharearon no encontraron elementos para negarle su derecho a competir. Fue el mismo caso de Indira: remó a contra corriente de la dirigencia nacional porque la opción de Mario Delgado era nada menos que la diputada Claudia Yáñez.


Lo que está haciendo Locho en todo el estado lo está replicando su examigo personal en el puerto. Pero por más braceos rítmicos, el nado sincronizado no ha podido ni siquiera sembrar la duda del supuesto rebase de Preciado a Griselda, como tampoco El Diablo ha logrado implantar la idea de que ya superó a Vizcaíno.


Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
No hay tags aún.
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
  • Facebook - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • Instagram - Grey Circle
  • YouTube - Grey Circle